12/12/15

Proceso de aprovechamiento de un animal muerto por parte del ser humano (2)


EL SACRIFICIO DEL ANIMAL

La primera operación que se lleva a cabo, dentro del proceso de aprovechamiento de un animal muerto por parte del ser humano, es el sacrificio del animal obviamente. Este sacrificio suele dejar la mayor parte de las veces marcas distintivas o estigmas característicos. La manera de matar, no obstante, varía según el tipo de animal (o más bien el tamaño). Así, para los grandes mamíferos quidos y vidos, por ejemplo) y ovicaprinos, en ocasiones, el todo es el golpe de maza1  o el disparo para los primeros. Los efectos de la maza en los macro-mamíferos es la fractura del frontal y en los ovicaprinos la fractura del occipital, pues en este ganado el golpe se le da en la zona de la nuca. El disparo ocasiona una perforación del frontal.

Figura 1. Matadero francés de finales del s. XVIII. Se observa el sacrificio de una res con la maza. Según  Encyclopédie Diderot et Lambert.

En los mamíferos de tamaño mediano, el sacrificio se lleva a cabo con el degollado (único en sociedades como la hebrea y la musulmana), precedido muy a menudo por un aturdimiento. El aturdimiento suele manifestarse con fracturas en  la zona de la nuca. El degüello  se manifiesta con estrías transversales en la cara ventral de la primera vértebra cervical, el atlas, y, en ocasiones, en el diente (o apófisis odontoides) de la segunda vértebra cervical, el axis o epistrofeo (CHAIX, 1987).

El sacrificio del animal puede hacerse con el decapitado con hacha directamente. Aunque, generalmente esta operación se lleva a cabo dentro del despiece o faenado. Las marcas que deja el decapitado son visibles en la cara dorsal de les primeras vértebras cervicales.

Finalmente, hay formas de matar que, como indicaron Jean-Denis Vigne y Mari-Christine Marinval-Vigne (CHAIX & MÉNIEL, 2005: 117-118), no dejan vestigios visibles, (…) como el desangrado interno del cerdo que se realiza en Córcega mediante un cuchillo especial, e«stoccu»”.








1  También se emplea una herramienta, a la que los franceses denominan merlin, que tiene uno de los extremos plano y el opuesto apuntado. El golpe en el frontal del animal puede ocasionar la fractura o la perforación del hueso del cráneo.


Foto 1. Imagen de un matadero francés de ganado bovino en 1914. El individuo central lleva un merlin con el que debe haber sacrificado las reses. La de la izquierda está siendo eviscerada, la de la derecha despiezada (obertura en canal).

Foto 2. Extremo caudal de una primera vértebra cervical (atlas) de ovicaprino (OVCP) con los efectos de una Decapitación.
  
EL DESPELLEJE O EL DESUELLO

Es una tarea que consiste en la extracción de la piel del animal. El despelleje se observa sicamente en aquellos huesos o partes óseas en los que el contacto con la piel es directa, o sea, en aquellos huesos o segmentos óseos de poca carne. Las marcas del despelleje o desuello aparecen, por un lado, en las partes distales de los miembros apendiculares inferiores: segmento distal del radio, de la ulna, de la tibia, o en los proximales de los metápodos (Foto 3) y de las dos primeras falanges. En estas partes, las marcas aparecen alrededor del segmento óseo correspondiente. Por otro lado, marcas similares pueden aparecer en la zona de la cabeza, especialmente en la base de los cuernos, sobre los nasales y el maxilar, a como también sobre las ramas horizontales o barras de la mandíbula (Figura 2).
Foto 3. Cortes en zona distal (cara palmar) de metacarpos de OVCP (Despelleje o desuello).


Figura 2. Puntos en los cuales se pueden hallar    las    marcas    características    del
despelleje o desuello
El empleo de la piel por parte del ser humano se constata desde el paleolítico, a través de la presencia de útiles de piedra para su preparación (raspadores y punzones). La piel de las especiess explotada y de un mayor y s variado aprovechamiento han sido la de vaca, oveja, cabra, caballo y cerdo, pero el ser humano ha empleado y emplea las pieles de un gran mero de otras especies no sólo mamíferas, sino reptiles.

LA EVISCERACIÓN

Esta tarea consiste en abrir el animal con el fin de extraerle las sceras, órganos internos e intestinos, partes que se procesaran por otro lado (Foto 1). Esta labor es de las primeras que se lleva a cabo y que deja menos marcas en los huesos. Tan sólo la presencia del hioides (Foto 4) y la repetición de fracturas o cortes en la superficie interna o ventral de las costillas pueden mostrarlo. Hay autores que incluyen la extracción de la lengua dentro de esta tarea.

Foto 4. Marcas de corte en un hioides de OVCP (Evisceración).

Bibliografía
BINFORD, Lewis R. (1978): Nunamiut Ethnoarchæo-logy. Academic Press, New York.

BINFORD, Lewis R. (1981): Bones. Ancient men and modern myths. Academic Press, Studies in Archæology, New York. BINFORD, Lewis R. (1984): Faunal Remains from Klasies River Mouth. New York.
BLASCO SANCHO, María Fernanda (1992): Tafonoa y Prehistoria. todos y procedimientos de investigación. Departamento de
Ciencias de la Antigüedad (Prehistoria)-Universidad de Zaragoza y Departamento de Cultura y Educación del Gobierno de Aragón.

CHAIX, Louis (1987): «Les chèvres du Monte-Ozol (Italie): découpe et sacrifice durant le premier âge du Fer», Anthropozoologica, 1er
numéro spécial, p. 67-69.

CHAIX, Louis & MÉNIEL, Patrice (2005): Manual de Arqueología. Ariel Prehistoria, Barcelona.

NØE-NYGAARD, N. (1977): «Butchering and marrow fracturing as a taphonomic factor in archæological deposits», Palæobiology, 3, p. 218-237